Tortoise e Hyperpotamus en Matadero de Madrid

Este es uno de esos grupos de mitos andantes. Sus composiciones son ya clásicos de nuestra era, sus conciertos siempre son un acontecimiento, y además si es en el formato matinal y en ese escenario del Matadero de Madrid en el que tocaron, la experiencia si cabe es más enmarcable. Tortoise dieron, para la mayoría del público, un sobresaliente ejercicio de estilo entre la flora de la nave 1 del Matadero. McEntire y compañía, precedidos de un enorme Hyperpotamus, repasaron a conciencia los grandes hitos de su discografía para el deleite de su afición. Sonaron practicamente todas las que deberían sonar si te haces un recopilatorio de la banda. Y para cerrar, Salt The Skies inmensa como de costumbre. Grande el concierto y grande la promotora que nos promete seguir en esta línea, descubrelo en la página de Facebook de Los Conciertos Sublimes!. Escucha en Spotify un temazo de Tortoise mientras ves este especial con las fotografías del concierto de los de Chicago en nuestra ciudad!

Hyperpotamus en Matadero de Madrid

Menudo genio es Hyperpotamus!

Hyperpotamus en Matadero de Madrid
Tortoise en Matadero de Madrid

Aunque no menos genios McEntire y compañía...

Tortoise en Matadero de Madrid Tortoise en Matadero de Madrid Tortoise en Matadero de Madrid Tortoise en Matadero de Madrid Tortoise en Matadero de Madrid Tortoise en Matadero de Madrid

Todo un éxito el primero de Los Conciertos Sublimes matinales. Grande!

Tortoise en Matadero de Madrid

Por lo saturado del escenario, con Tortoise fue, en mi opinión, mejor utilizar un teleobjetivo para conseguir cerrar planos en los que apareciesen uno o dos músicos a la vez. Gracias que llevé ese día el 80-200 en la mochila! El bicho pesa de lo lindo, es duro como una roca, y seguro que no es tan veloz como las nuevas versiones, pero la relación calidad – precio (por 500 euros lo encuentras de segunda mano) es excepcional para sensores FX de nikon. Para sensores APS-C prefiero el objetivo que tenía antes con la D90, el Sigma 50-150, compacto, más ligero y muy rápido y preciso en el enfoque.

Gracias a la luz natural y envolvente del local, no hubo que hacer malabarismos en las tomas, aunque si un poco de trabajo en photoshop para separar un poco los distintos planos, pues al ser una luz tan suave y uniforme, todo estaba practicamente igual de iluminado, y eso hace que la fotografía quede plana, o sea que ha habido que contrastarlas y sacar a los sujetos del fondo variando las iluminaciones de ambos. Por lo demás, muy fácil trabajar en estas condiciones!

Nos vemos en el próximo concierto! Por desgracia, este año no me han acreditado para el Sonisphere, pero si queréis podéis disfrutar de las fotografías de los años 2010 y 2011 en estos enlaces:

Y no os perdais el concierto de Shellac que organiza la gente de Los Conciertos Sublimes!

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